La entrada en vigor de MiFid II, traerá consigo cambios importantes en la relación entre el asesor financiero y su cliente. Estos cambios, están orientados especialmente a que el cliente, reciba el asesoramiento adecuado a su perfil de riesgo, y solo en aquellos productos que sean aptos para él.

Esto, aunque pueda parecer una”perdida de asesoramiento”, nosotros no lo entendemos como tal, ya que asesorar no consiste en ofrecer o hablar con un cliente de todos los activos del mercado, independientemente de cual sea su riesgo, si no de ofrecer los productos que de verdad le encajan al cliente.

Para saber que productos le encajan a un cliente, es importante conocer a este, y por ello, se han creado una serie de test (idoneidad y conveniencia), que ayudarán a los asesores en esta tarea. Es por ello, que es importante no extrañarse si en nuestra Entidad nos preguntan datos que podemos considerar como personales (sueldo, cargas familiares, necesidades de liquidez, patrimonio global…), ya que estas preguntas están destinadas a construir un perfil de riesgo adecuado. Además de esto, también es importante que los asesores conozcan los objetivos de inversión del cliente, su horizonte temporal y las posibles necesidades de liquidez.

Este mayor conocimiento del cliente, permitirá que el asesoramiento sea más personalizado y por tanto que sea menos probable que se ofrezcan productos que el cliente no entienda o que puedan ser demasiado arriesgados para el. Con ello también se evitarán en gran medida, situaciones en las que personas que no tenían conocimientos financieros o experiencia, contrataban productos de gran riesgo, que acabaron por llevarles a perder dinero, como por ejemplo las preferentes.

Para cualquier duda o consulta, estaremos encantados de atenderles en nuestra oficina en Zurbano 34, Bajo Exterior Derecha. Puede concertar cita gratuita llamando al 915 48 33 14.

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