Por norma general, los gestores profesionales de carteras no deshacen totalmente sus posiciones alcistas cuando creen que los mercados van a corregir, si no que realizan lo que se conoce como “cobertura” de la cartera, utilizando generalmente productos derivados.

Cubrir una cartera significa que se protege esta, en mayor o menor medida ante los movimientos bajistas que pueda tener el mercado, sin deshacer para ello las posiciones compradas en la misma. 

Existen varias formas de cubrir total o parcialmente una cartera, pero en este artículo vamos a centrarnos en la manera que consideramos más habitual para hacerlo:

Cobertura mediante la venta de futuros

Esta es una manera rápida y ágil para cubrir una cartera y se hace vendiendo el equivalente a la posición que tengamos en acciones compradas, en futuros, que normalmente serán sobre un índice, ya que es más cómodo y barato que cubrir cada valor de manera individual.

Lógicamente, lo interesante es que la cobertura se haga sobre un índice que represente geográficamente a la cartera, es decir, si tenemos una cartera de acciones españolas, lo recomendable es cubrir vendiendo futuros de Ibex35, mientras que si tenemos una cartera de acciones norteamericanas, deberíamos de cubrir vendiendo futuros del S&P500 o del Dow Jones por ejemplo.

Cuando se tiene una cartera mixta y diversificada, formada por acciones a nivel global, lo que se suele hacer es calcular los pesos que se tiene en cada mercado, y tratar de cubrir vendiendo futuros de esos mercados en una relación igualmente proporcional.

Ejemplo. Imaginemos un gestor de una cartera que tiene acciones europeas por importe de 1 millón de euros, con sesgo a Alemania en un 50%, a España en un 25% y a Italia en otro 25%. La cartera va ganando una buena rentabilidad en el año y el gestor cree que es momento de proteger esas posiciones.

¿Cómo lo haría?

    A) La manera más exacta para cubrir la cartera, sería ir valor por valor y vendiendo futuros de cada uno de ellos en la parte proporcional que tenga en la cartera. Este método sería el más eficaz, pero también el más caro (cada venta de futuros sobre cada acción, tendría una comisión) y en ocasiones difícil de llevar a cabo, ya que puede ocurrir que no todos los valores que se tenga en la cartera, tengan futuros. Por ejemplo, la mayoría de valores de mercado continuo español, no tiene productos derivados asociados.

A groso modo, si el gestor tuviera una cartera formada por Telefónica, ENI, BMW y Siemens; para proteger esas posiciones tendría que vender futuros de Telefónica, ENI, BMW y Siemens en la proporción que estuvieran en cartera.

    B) Una manera menos exacta para cubrir la cartera, pero efectiva y útil, es la de vender futuros del índice alemán (DAX) en un equivalente al 50% de la posición y futuros del índice español (Ibex35) e italiano (MIB) en un equivalente al 25% de la posición en cada uno. Con esto, se lograría que lo que pudiera caer la cartera, fuera compensado por los futuros. Lógicamente, esta cobertura no es exacta, ya que podría haber valores que aun cayendo el mercado, tuvieran un comportamiento positivo y viceversa. De ahí depende de la capacidad del gestor para calcular el sesgo a índices que tiene su cartera y por tanto vender el peso adecuado en futuros.

Por supuesto, una cartera puede cubrirse de manera parcial o total. No es muy común en el ámbito profesional, el cubrir las carteras totalmente, ya que ello supondría que en caso de equivocación y que el mercado continuara subiendo, la cartera no ganaría rentabilidad. Lo que suele hacerse el cubrir la cartera de manera parcial, y a medida que el mercado va corrigiendo y va llegando a niveles donde el gestor considera que ya no hay peligro de seguir cayendo, se van deshaciendo esas coberturas de manera progresiva.

Cubriendo de manera parcial las carteras, lo que se consigue es que la cartera caiga en menor medida que el mercado. Si además el gestor tiene el acierto de ir deshaciendo las coberturas a medida que el mercado va cayendo, a la hora de subir, lo hará a un ritmo parecido al mercado.

Un gestor que hace bien las labores de cobertura en su cartera, puede conseguir en el medio/largo plazo, un importante diferencial con respecto al mercado.

Existen otros métodos para cubrir una cartera, como pudieran ser la venta de opciones Call, la compra de opciones Put, la compra de ETFs inversos… que trataremos en futuros artículos.

Para cualquier duda o consulta, estaremos encantados de atenderles en nuestra oficina en Zurbano 34, Bajo Exterior Derecha. Puede concertar cita gratuita llamando al 915 48 33 14.

#resuelvetusinquietudesfinancieras