Cuando lo mercados se encuentran en momentos de incertidumbre, se comete el error de creer que la única manera de rebajar riesgo es vender toda la cartera. Sin embargo, dependiendo de los activos financieros con los que estemos trabajando, esto no siempre es lo más correcto.

Estamos de acuerdo en que cuando se trata de una cartera exclusivamente de acciones de bolsa compradas, es recomendable e incluso diríamos que necesario, el trabajar con stop loss, para evitar que correcciones fuertes en los mercados, nos metan en pérdidas importantes y difíciles de recuperar. El stop loss, no deja de ser una orden de venta a un determinado precio, por lo que su efecto final, sí que sería el de deshacer las posiciones compradas de la cartera.

Sin embargo, cuando trabajamos con fondos de inversión, no es necesario vender los fondos con un perfil de riesgo más agresivo, cuando se trata de rebajar el riesgo de la cartera. Realizar estas ventas, podría tener un impacto fiscal relevante en nuestra próxima declaración de IRPF, por lo que hay que tener muy en cuenta este factor. En el caso de los fondos de inversión, puede ser más recomendable e interesante, el traspasar los fondos que más nos puedan preocupar, a fondos con un perfil de riesgo más defensivo.

Como saben, dentro del mundo de los fondos de inversión, existen fondos de diferentes niveles de riesgo, siendo los fondos monetarios los de riesgo más bajo. Son precisamente estos fondos monetarios los que en un momento de gran incertidumbre en los mercados financieros podrían darnos un respiro equivalente a la liquidez a nuestra cartera.

Pero no solo los fondos de liquidez pueden darnos mayor tranquilidad en momentos de correcciones. Como saben, la diversificación y la descorrelación de las carteras es una pieza fundamental a la hora de realizar una buena gestión de las inversiones. Así pues, también se podría encontrar refugio en fondos que pudieran comportarse de manera descorrelacionada a las bolsas, por ejemplo.

Lógicamente, la parte sencilla es pasarse a un monetario, y la parte más complicada la de buscar los fondos que actúan con descorrelación. Para ello, contar con la ayuda de un asesor financiero es lo que puede ayudarnos y marcar realmente la diferencia entre gestionar nuestro patrimonio de una manera profesional o no. Y no solo eso, si no que en ocasiones, consultar a un asesor financiero, nos puede evitar que deshagamos posiciones o reestructuremos la cartera en el momento menos apropiado.

Para cualquier duda o consulta, estaremos encantados de atenderles en nuestra oficina en Zurbano 34, Bajo Exterior Derecha. Puede concertar cita gratuita llamando al 915 48 33 14.

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