Un error que estamos detectando en algunos inversores en fondos de inversión “novatos”, es que utilizan como primera pauta a la hora de buscar un fondo de inversión, que la comisión de gestión sea baja, sin fijarse en la categoría del fondo o en si encaja dentro de sus necesidades, objetivos y horizonte temporal.

Les ponemos un ejemplo. Hace poco, un ahorrador compartió su cartera de inversión con nosotros, y nos sorprendió que toda ella estuviera configurada por fondos monetarios y renta a fija a corto plazo. Cuando le preguntamos si es que estaba muy temeroso con el mercado, nos confió que no, que los había comprado porque eran baratos.

Sin embargo, en el mundo de los fondos de inversión, barato no es sinónimo de “mejor”. Un fondo monetario lógicamente tiene que ser más barato que un fondo de renta variable, ya que las necesidades de gestión de uno y otro son muy diferentes.

No podemos por tanto comparar dos fondos de distintas categorías, y valorarlos por sus comisiones, ya que no tienen que ver. Utilizando un símil muy sencillo, sería como si buscando un medio de transporte, hiciéramos la comparación entre un coche y una bicicleta, y comprásemos el más barato. Sería más lógico preguntarse, que necesidades tenemos y que es más útil para nosotros, y una vez que nos decantemos por el coche o la bicicleta, hacer un comparativo entre diferentes coches o entre diferentes bicicletas, ¿No creen?

Tampoco podemos comprar fondos que dentro de una misma categoría, tienen un estilo de gestión diferente, como por ejemplo la gestión pasiva y la gestión activa. Los fondos de gestión pasiva son mucho más baratos que los de gestión activa, que no hacen una labor de gestión, si no que replican a un índice.

Sin embargo, dentro de una misma categoría y estilo de gestión, sí que podríamos tomar las comisiones de gestión como algo a tener en cuenta, siempre y cuando, las características del fondo sean muy similares. Por ejemplo, si estamos viendo dos fondos de gestión activa de renta variable europea de pequeñas empresas, con un estilo de gestión value, y con rentabilidades y riesgos muy similares, sin duda optaríamos por el más barato.

Pero no tiene ningún sentido que comparemos un fondo de renta variable de pequeñas empresas, con un fondo de renta fija a corto plazo en función de sus comisiones.

Hemos de preguntarnos primero, qué es lo que estamos buscando y qué es lo que necesitamos, y una vez hecha una selección concreta de los fondos que buscamos, organizarlos por categorías. Después de categorizarlos, habría que mirar cuál ha sido su evolución y cuál ha sido el riesgo que ha asumido el gestor para obtener rentabilidad y si finalmente encontramos dos o tres fondos que sean muy similares, sí que podríamos guiarnos por la comisión de gestión para elegir el más apropiado.

Para cualquier duda o consulta, estaremos encantados de atenderles en nuestra oficina en Zurbano 34, Bajo Exterior Derecha. Puede concertar cita gratuita llamando al 915 48 33 14.

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