El otro día, nos comentaba un cliente que había leído que hay una relación entre el fuerte desarrollo tecnológico que está viviendo nuestra sociedad y la inflación, y quería saber nuestra opinión al respecto.

Efectivamente, vivimos en un mundo que está sufriendo una importante revolución tecnológica, tanto a nivel usuario, como a nivel empresarial.

Cualquier persona, tiene un teléfono móvil que le permite hacer cosas que hace unos años eran impensables, como comprar en cualquier tienda, gestionar sus inversiones, hacer la compra diaria en cualquier supermercado…

Este cambio en nuestros hábitos de consumo, también está provocando cambios en las empresas, que a su vez, también están aprovechando los avances tecnológicos para ser más eficientes y producir más, al mismo tiempo que ahorran en costes.

En las últimas décadas, hemos visto como muchas empresas han optado por reducir la mano de obra física, especialmente la menos cualificada, por máquinas o robots que tienen la capacidad de hacer más trabajo y de manera más eficiente. Esto lo hemos visto por ejemplo en las fábricas de automóviles. Pero también en los últimos años, hemos visto como ha habido empresas, que han comenzado a encontrar en la inteligencia artificial y en los robots, sustitutos para tareas tales como repartir paquetes (como por ejemplo Amazon), cumplir con las funciones de un call center (hay empresas donde es una inteligencia artificial quien contesta a las consultas de los clientes) y multitud de tareas más.

Lógicamente, cuando una empresa produce más activos, y además tiene unos costes cada vez menores, puede vender sus productos, a unos costes menores. Esto hace, que la revolución tecnológica provoque por tanto, efectos deflacionistas en la economía.

Si tienen en cuenta que la principal función de los bancos centrales, es controlar la inflación, y que sus políticas monetarias actuales, van orientadas en el sentido de tratar de llegar a una inflación del 2% en Europa (BCE); vemos en la actual revolución tecnológica (que como ya hemos dicho, provoca efectos deflacionistas), un escollo difícil contra el que tendrán que luchar los bancos centrales.

La retirada de estímulos programada por Mario Draghi para este año, podría no producirse si seguimos viendo una inflación a niveles tan bajos como la actual (recuerden que la inflación europea está por debajo del 1,2%), aunque lógicamente, solo el tiempo y el desarrollo de los acontecimientos económicos podrán darnos o quitarnos la razón en este sentido.

Para cualquier duda o consulta, estaremos encantados de atenderles en nuestra oficina en Zurbano 34, Bajo Exterior Derecha. Puede concertar cita gratuita llamando al 915 48 33 14.

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