New Year 2015 formed from sparking digits over black background

A la hora de realizar una cartera de inversión es indispensable conocer a fondo al inversor, para determinar el nivel de aversión al riesgo,  definir sus objetivos personales y financieros, y determinar el plazo de inversión para cada objetivo de inversión.

Una vez que hemos determinado cuál es su perfil inversor y características personales, pasaremos diseñar una cartera con los vehículos de inversión más adecuados teniendo en cuenta la fiscalidad y sus necesidades de liquidez. Es decir, construir una cartera capaz de darle a usted una rentabilidad (deseada) con el nivel de riesgo que usted desea asumir. Aquí la diversificación es esencial a la hora de elaborar una cartera de inversión, ya que con la adecuada asignación de activos (renta variable, renta fija, divisas, estilos de gestión, zonas geográficas, etc) nos permita minorar el riesgo y conseguir la rentabilidad para su objetivo de inversión y su perfil inversor (conservador, moderado, agresivo, etc).

Nosotros vamos a ser menos “gurús”, ya que estamos en momentos de gran incertidumbre, debido, principalmente a factores económicos y geopolíticos, que nos van a dar una gran volatilidad en los mercados a lo largo del 2015.

Sin embargo, sí que quiero prevenir de varios errores que un inversor no debe cometer a lo largo del próximo año.

–         “Buscar la rentabilidad perdida” que nos ha proporcionado la renta fija, los depósitos, etc. Invirtiendo en cualquier producto de mayor riesgo, incrementando la volatilidad de nuestra cartera sin evaluar las posibles consecuencias. Ya que en momento de estrés de mercado, podemos tener grandes pérdidas, no adecuadas a nuestro perfil de riesgo.

–         Muchos inversores acostumbrados a depósitos con rentabilidades superiores a las actuales (hoy en día entorno al 1%), buscan esa rentabilidad cambiando sus inversiones a renta variable o productos mixtos sin valorar las consecuencias. La inflación actual está en torno al 0%. Tener una parte de la cartera (la parte más liquida) en productos de bajo riesgo, con rentabilidades próximas al 1%, no es una mala inversión, supera la inflación.

–         Para conseguir una rentabilidad adicional global de la cartera, no tenemos que incrementar necesariamente el riesgo, y si buscar productos muy flexibles (Retorno absoluto, des-correlacionados con los mercados, etc.) que se comporten de forma distinta ante un mismo escenario.

–         Otro error que debemos evitar (sobre todo durante el 2015), es comparar productos por su comportamiento en el pasado. Hoy en día, es frecuente que los Bancos Comerciales ofrezcan, a sus clientes descontentos por los depósitos, renta fija o fondos de inversión de renta fija a largo plazo, por el  buen comportamiento que ha tenido a lo largo del 2014, y como la “panacea” que compensa la baja rentabilidad que obtienen en los depósitos o activos de bajo riesgo. No se deje llevar por el “canto de la sirena”, ya que tendrá pérdidas importantes a lo largo del año.

–         También es frecuente que ofrezcan como alternativa Fondos de Inversión Garantizados, de larga duración, altas comisiones de salida, donde usted va a estar sujeto, sin capacidad de reacción ante cambios en los mercados y con rentabilidades muy bajas.

–         Y por último, no olvidarse nunca del control de  riesgo, y eso se consigue con una adecuada diversificación.

Tácticamente si creemos que hay que estar en Renta Variable, por valoración preferimos Europa antes que USA, tener algo en Japón, y para las cartera o partes de la cartera más agresiva, Países emergentes (Zona Asía). En Renta Fija, reducir las duraciones de los activos. Apostar por productos de Retorno Absoluto, mixtos flexibles, bien gestionados. Tener algo de exposición en dólar, vendrá bien a las carteras. Dentro de la Renta Variable sobre-ponderar empresas de valor.

Mi recomendación es ponerse en manos de un asesor financiero, que le ayude a seleccionar las inversiones que más se adecuen a su persona.

 

* Se advierte que dichas opiniones son meramente informativas y que no constituyen un asesoramiento profesional. Por lo que no respondemos sobre cualquiera de las decisiones financieras que tomen los lectores de las mismas.