2016

En líneas generales reconocemos que todavía habrá que afrontar algunas situaciones de vulnerabilidad en la economía mundial; sin embargo, creemos que los riesgos de cara a 2016 tenderán a aminorarse, siendo probable que el crecimiento mundial se sitúe en los entornos del 3%.

Uno de los factores que, a nuestro juicio, aún no está descontado en el precio (y que puede suponer uno de los alicientes de cara al próximo año), es el beneficio de la bajada de los precios del petróleo. El impacto inicial suele ser negativo, ya que se produce un descenso de las inversiones, así como una incertidumbre sobre la coyuntura económica, pero con el tiempo los efectos son siempre positivos, ya que un período prolongado de precios bajos en las materias primas contribuye a mantener la laxitud de la política monetaria.

  • CHINA: esperamos mejores noticias procedentes de China en 2016, que tengan como consecuencia una mejora en el sentimiento general respecto a la actividad mundial. Además, en todo lo concerniente al contexto de mejora del gigante asiático, también estamos observando cómo el estímulo político de inversiones se está haciendo notar; de hecho, la economía está empezando a estabilizarse e incluso a acelerar.
  • EEUU: prevemos en este caso tres alzas en los tipos de interés de cara al año 2016, con lo que el rendimiento de la renta variable norteamericana debería ser inferior al que hemos visto en los últimos años, a favor de la renta variable europea. La explicación es sencilla: con unos tipos de interés más altos, productos como los bonos y demás renta fija comenzarán a ser más atractivos. Con respecto al PIB, se espera una tasa de crecimiento anual del 2,6%.
  • EUROPA: prevemos que el PIB crecerá en 2016 a un ritmo superior al de 2015, algo que, junto a la subida de tipos en EEUU, podría hacer que el rendimiento de la renta variable europea sea muy positivo. El crecimiento debería verse impulsado, entre otras razones, por la reducción de escollos fiscales, los bajos precios del petróleo, el menor desempleo, la relajación de la política monetaria y la flexibilización cuantitativa del BCE. Respecto a la renta fija, a nuestro juicio los bonos de los países periféricos seguirán beneficiándose de la extrema laxitud de la política monetaria del BCE, que, como hemos visto en la última reunión, apuesta por una ampliación del QE, escenario que también afectará positivamente al conjunto de bonos europeos.
  • MERCADOS EMERGENTES: el nerviosismo que ha provocado la posibilidad de que la FED suba tipos ya en este mes de diciembre resulta difícilmente justificable: el efecto en las economías emergentes de una eventual subida de los tipos de interés por parte de la FED debería ser mínimo, por lo que de sólo durante los primeros meses del próximo año podríamos observar cierto nerviosismo en estos mercados: a medida que avance el año la situación debería estabilizarse.
  • MATERIAS PRIMAS:
  • PETRÓLEO: La guerra de precios entre los productores de la OPEP, guerra que se suma a la que se da entre productores convencionales y no convencionales (OPEP vs EEUU), está abocada a intensificarse a medida que Irán se incorpore al mercado global de la energía. Esto mantendrá los precios del petróleo en niveles bastante moderados. El mercado del petróleo podría estar entrando de nuevo en un período de precios competitivos similar al del período 1986-2004, cuando 50 $ por barril podía perfectamente marcar un límite máximo. Valoramos un rango de precios para los próximos meses entre 30 – 50 $.
  • ORO: Continúa el estímulo monetario del BCE y el BoJ, pero no de la FED (conviene recordar que el precio del oro se expresa en USD). Esto apunta a la siguiente dinámica: oro estable o con tendencia a la baja en términos de USD y una tendencia al alza del precio del oro frente al EUR y al JPY, lo que significa que el USD debe apreciarse frente al EUR y el JPY.

Por todo lo expuesto, observamos una mejora de la situación económica global, de modo que consideramos que el actual nerviosismo en los mercados es exagerado; asimismo creemos que, a medio plazo, las bolsas empezarán a valorar de manera favorable las perspectivas y escenarios que hemos comentado aquí.