De un tiempo a esta parte y con las subidas de los tipos de interés que hemos visto durante los últimos meses, han comenzado de nuevo las «batallas» entre bancos para la captación de dinero, a través de depósitos. La última vez que vivimos algo así, fue antes de la crisis de 2008.
Ahora bien, un factor a tener en cuenta hoy en día, es que muchos de estos depósitos que ofrecen rentabilidades que están incluso por encima del mercado, es que o bien tienen lo que denominaríamos «efecto gancho» o bien están condicionados a vincularse con la Entidad. Es decir:
– Hay Entidades que ofrecen depósitos con una rentabilidad muy atractiva, pero a plazos muy cortos. La idea que buscan con esto, es captar dinero a corto plazo ofreciendo un interés superior al de la competencia. Cuando el depósito finalice, lo normal es que la renovación ya sea a un interés más bajo.
– Hay Entidades que ofrecen depósitos con rentabilidades muy atractivas, pero solo si el cliente se vincula con la Entidad. Generalmente se busca que el cliente tenga la nómina, hipoteca, recibos, seguros… con la Entidad. Si el cliente no está dispuesto a vincularse, lo normal es que la rentabilidad del depósito que se le ofrece sea considerablemente inferior.
Por ello, nuestro consejo es que también se valoren las alternativas a los depósitos que este escenario de tipos altos ha generado, ya que podríamos encontrar alternativas mejores con otros productos de inversión, y lo que es más importante, asegurando un interés alto durante más tiempo.
¿Por qué la importancia del tiempo?
No olvidemos que estamos ante la mayor subida en los tipos de interés de los últimos 20 años y nos encontramos en niveles donde no vamos a estar durante mucho tiempo. No olvidemos que hace poco el BCE dijo que los intereses no iban a subir más y en el mercado ya se empieza a hablar de bajadas en la segunda mitad de 2024.
Así pues es importante que estas ofertas de depósitos a corto plazo no nos hagan perder de vista alternativas donde podríamos beneficiarnos de estos tipos de interés altos durante más tiempo.
Como dice el refrán, NO DEJE QUE LOS ÁRBOLES LE IMPIDAN VER EL BOSQUE.
Veamos algunos ejemplos:
BONOS DE RENTA FIJA
Un bono de renta fija es un instrumento financiero que representa una deuda de un emisor, como un gobierno, una empresa o una institución financiera. Los inversores que compran un bono de renta fija prestan dinero al emisor y, a cambio, reciben un interés fijo durante un período de tiempo determinado.
La subida de tipos de interés ha provocado que los bonos de la mayoría de gobiernos o empresas de máxima calidad (lo que se denomina «grado de inversión»), estén cotizando considerablemente por debajo del precio al que vencerá el bono, por lo que ahora mismo un inversor puede asegurarse una ganancia tanto por los cupones que le pagará el bono, como por la revalorización en precio hasta el vencimiento.
Por ejemplo, un banco internacional de la importancia y calidad de JP Morgan, con un rating superior al de muchos Gobiernos (A-/AA-) ha sacado una emisión de deuda con vencimiento 2028, que está pagando un cupón del 2,875% anual y que cotiza a un precio inferior a 96,5. Un inversor que compre este bono, y sabiendo que a vencimiento el bono valdrá 100, puede asegurarse una rentabilidad anual del 3,70% anual aproximadamente.
¿Y lo más atractivo de todo? que independientemente de lo que hagan los tipos, que lo normal sería que se estabilicen e incluso empiecen a bajar algo de cara a finales del año que viene, el comprador del bono se asegura durante 4 años esa rentabilidad anual del 3,70%.
ESTRUCTURAS O CLNs
Una estructura de renta fija es un producto financiero que combina dos o más instrumentos de renta fija para crear un producto con características específicas. Las estructuras de renta fija pueden utilizarse para crear productos con una rentabilidad o duración objetivo; mientras que un CLN, o Collateralized Loan Note, es un tipo de estructura de renta fija que está respaldada por un conjunto de préstamos. Los CLN se emiten por parte de un vehículo de inversión, que es una entidad que se crea para gestionar la inversión en los préstamos.
Este escenario de tipos, también ha ayudado a que muchas entidades puedan generar productos sintéticos, con los que invirtiendo generalmente una cantidad más pequeña de lo que se requiere para un bono, nos podamos beneficiar de la rentabilidad del bono.
Veamos un ejemplo.
Hace poco vimos un CLN sobre un bono de Luftahnsa, una de las mayores aerolíneas del mundo. Este CLN en concreto, garantizaba el 100% del capital invertido a vencimiento, siempre y cuando no hubiera un default o quiebra de Lufthansa. El CLN en cuestión tenía una duración de 2 años y ofrecía un cupón del 5% anual.
Por tanto, un inversor que haya comprado este CLN, sabe que durante un periodo de 2 años, estará obteniendo una rentabilidad del 5%.
Estos son sólo un par de ejemplos de productos alternativos a los depósitos que se pueden contratar fácilmente y que pueden ofrecernos no sólo rentabilidades más atractivas, sino durante un mayor periodo de tiempo.
FONDOS DE INVERSIÓN
La alternativa más común y conocida a los depósitos. Existen multitud de fondos de inversión que invierten en bonos de renta fija y que han aprovechado estos últimos meses para ir incorporando bonos de máxima calidad a sus carteras, haciéndolo además a precios cada vez más bajos. Esto ha hecho, que tengamos fondos con un poco más de volatilidad que la que podría tener un fondo monetario pero con una TIR en cartera (la rentabilidad anual esperada) muy atractiva.
En los últimos meses por ejemplo nosotros hemos ido incorporando a las carteras que asesoramos, un fondo que invierte en bonos de calidad crediticia promedio de A, que en el campo de los bonos es una calidad crediticia alta, con una duración de 1,8 años y una TIR del 4,80%; cifras que mejoran con creces la rentabilidad que se puede obtener en cualquier depósito; o por ejemplo otro de las mismas características en cuanto a calidad crediticita, pero con una duración de 3,25 años y una TIR del 6%; o lo que es lo mismo, un inversor que contrate este último fondo a día de hoy, por ejemplo, tiene una rentabilidad a ganar en poco más de 3 años de aproximadamente un 18%.
Conclusión:
Que una Entidad nos ofrezca un depósito a 12 meses de un 3,5% o 4% a priori puede parecer una gran inversión, pero si lo comparamos con el ejemplo del bono que hemos puesto sobre JP Morgan, donde podemos conseguir un 3,7% durante 4 años, la idea del depósito ya no parece tan atractiva.
Estamos en un momento de captación de pasivo por parte de las diferentes Entidades que siempre han visto en los depósitos la mejor manera de hacerlo. Pero es bueno siempre conocer y comparar otros productos que en la mayoría de ocasiones son alternativas más interesantes.
Lógicamente, los productos de inversión que hemos comentado, son productos que tienen una mayor complejidad que los depósitos y en los que es bueno contar con una opinión de un asesor financiero antes de contratarlos, para conocer las ventajas y desventajas que podría tener la inversión y sobre todo conocer si se trata de un producto que encaje con las necesidades financieras y horizonte temporal del inversor.
Para cualquier duda o consulta, estaremos encantados de atenderles en nuestra oficina en Zurbano 34, Bajo Exterior Derecha. Puede concertar cita gratuita llamando al 915 48 33 14.
#resuelvetusinquietudesfinancieras





Trackbacks y pingbacks
[…] https://jmgarciarolan.com/2023/11/08/como-aprovechar-los-tipos-altos-durante-mas-tiempo-alternativas… […]
Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!