Llevamos unos meses hablando de que estamos ante un gran momento para invertir en renta fija, entendiendo esto no como una inversión a corto plazo, sino como una inversión a medio y largo plazo, ya que seguimos pensando en que estamos en un escenario de bajadas de tipos de interés, lo que es bueno para la renta fija.
Es por ello que, es importante que sepamos identificar y conocer algunos términos básicos que nos ayudarán en la toma de decisiones.
Cuando nosotros hablamos de renta fija en el ámbito de las inversiones, nos estamos refiriendo a la compra de bonos, pero ¿Qué es un bono?
Un bono no deja de ser un préstamo por el cual, el emisor del bono (una empresa, un gobierno…) pide dinero prestado a cambio de devolver este dinero al comprador del bono en una fecha acordada de antemano, más unos intereses (cupones) que pagará de manera periódica.
Lógicamente, cada emisor tiene un determinado nivel de riesgo, por lo que se entiende que un emisor de peor calidad crediticia tendrá que pagar un interés más atractivo si quiere financiarse que un emisor de más calidad crediticia. Esto es algo absolutamente lógico y normal. Cualquier inversor puede percibir que comprar deuda por ejemplo del gobierno de Estados Unidos, tiene más seguridad que comprar deuda de una empresa de un país emergente. Es por ello, que el comprador de deuda con mayor potencial riesgo, exigirá una rentabilidad superior a cambio de ese mayor riesgo asumido.
Los bonos tienen un precio que cotiza durante el periodo de vida del bono, y es este precio, junto a los cupones, el que se tiene en cuenta a la hora de calcular la TIR del bono. Pongamos un ejemplo.
Imaginemos, un bono con un vencimiento a 4 años, que tiene un cupón del 3% anual y cuyo precio es de 95.
Partimos de la base de que un bono a vencimiento siempre vale 100, salvo que el emisor del bono quiebre. Por ello, en este ejemplo, la TIR del bono no es del 3% (no hemos de confundir nunca TIR y cupón), sino superior, ya que el precio al que se cotiza el bono es inferior al precio al que tendrá a vencimiento.
Haciendo números, nos saldría que, si pagamos 95 por un bono que dentro de 4 años valdrá 100, y además recibimos 12 de cupón en estos 4 años de vencimiento, tenemos que a una inversión de 95 le ganaremos 17 (112 -95). Esto arroja una TIR del 4,39%; un dato que podemos calcular fácilmente o bien con una calculadora financiera o bien en Excel por ejemplo.
#resuelvetusinquietudesfinancieras




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