Muchas veces, a la hora de comprar un fondo de inversión, se comete el error de dar demasiada importancia a los costes que este tiene, sin pararse a mirar otros factores quizás más determinantes a la hora de valorar si es o no una buena compra.

En nuestra opinión, factores como la rentabilidad histórica que ha obtenido el fondo, su comportamiento con respecto a la media de la categoría, su volatilidad en los últimos años o la relación entre la rentabilidad proporcionada y el riesgo asumido; son mucho más relevantes que los costes que tiene el fondo.

Por supuesto, ante dos fondos muy similares en su composición y comportamiento, no tendríamos dudas en comprar el fondo más barato. El error sin embargo viene cuando a la hora de hacer una selección de fondos, el primer criterio que se utiliza para hacer un filtro son las comisiones.

Es aquí cuando nos vamos al título del artículo y les planteamos: ¿que prefieren un fondo caro que logra buena rentabilidad y lo hace mejor que la media de su categoría; o un fondo barato que tenga un comportamiento discreto y por debajo de la media de su categoría? Nosotros no tenemos dudas. ​

Así pues, nuestra recomendación es que cuando busquen un fondo de inversión en el que invertir, prioricen otros criterios a la hora de seleccionarlo. Como hemos comentado, rentabilidad y volatilidad histórica, capacidad del gestor para batir al mercado, comportamiento del fondo en momentos de incertidumbre y correcciones del mercados… son factores que nos pueden dar una idea real de lo bueno o no que es el fondo de inversión, algo que al fin y al cabo es lo que se busca cuando se compra un fondo.

Si además el fondo tiene unos costes atractivos, considérenlo como un punto más a favor, pero no como algo restrictivo.

Para cualquier duda o consulta, estaremos encantados de atenderles en nuestra oficina en Zurbano 34, Bajo Exterior Derecha. Puede concertar cita gratuita llamando al 915 48 33 14.

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